Auditoría estratégica de textos de venta para mejorar tus conversiones en 30 días.

Para negocios digitales que tienen la sensación de que sus ventas podrían estar mejor, a pesar de haber aplicado todo lo que saben de copywriting, marketing y ventas.

Si eres de esos, te invito a seguir leyendo y conocer una manera para solucionarlo.

 

Además, verás cómo Marta perdía ventas con su lista de correos por no saber sobre la paradoja de la elección.

 

Y otro caso muy curioso en el que un precio muy barato perjudicaba las oportunidades de venta… (luego te explico cómo lo solucionó).

 

Pero ahora, lo que te iba a contar.

 

Un lunes cualquiera vi un cartel en mi edificio del nuevo crossfit que abría sus puertas a pocas cuadras.

 

Justo lo que necesito para dejar esta vida sedentaria postpandémica que llevo, pensé.

 

Así que, la semana de apertura figuraba mi cuerpecito haciendo burpees y sentadillas casi hasta el desmayo.

 

¿Conoces los burpees?

 

Van más o menos así:

 

Inicias en una sentadilla.

 

Luego, en un movimiento explosivo pones las manos y pies en el suelo quedando en posición de lagartija.

 

De ahí das un salto para llevar tus pies hasta donde están tus manos. (Ajá, así de largo el salto)

 

Te pones de pie.

 

Y terminas con un salto y un aplauso sobre tu cabeza. (El aplauso es porque sobrevivir al burpee hay que celebrarlo. Aplaude, te lo mereces)

 

Vienen directamente desde el infierno a sofocarte por cada día que te has entregado al sedentarismo.

 

En teoría, cualquier persona entre sus 30 – 40 años debería poder hacer 10 burpees en un minuto tranquilamente.

 

Tengo 31, pero mi condición física parecía de 70.

 

Hacía 4 burpees, me mareaba y llegaba al punto de desmayo.

 

Jamás pensé que podía estar tan mal.

 

Quiero decir, sí había dejado de entrenar por la pandemia y tal… Pero de verdad no pensé que sería tan grave.

 

Sin embargo, ahí estaba.

 

A punto de vomitar y apenas empezaba la clase.

 

Pepe, el entrenador, viendo mi cara de sufrimiento me dijo:

 

-No estás respirando, por eso sientes que te vas a desmayar.

 

-¿Qué? Es imposible que no esté respirando.

 

-Vero, te estoy viendo. No lo haces.

Quieres hacer el ejercicio completo con una sola bocanada.

Lo que tienes que hacer es respirar varias veces.

En la sentadilla tomas aire, cuando estás mirando el suelo lo botas.

Cuando tus pies vayan adelante tomas de nuevo.

Cuando saltas lo botas y así.

 

Lo pruebo.

En la misma sesión hago 6 burpees en un minuto.

 

Sin desmayo, ni sensación de estar cercana a la muerte.

50% más de lo que podía hacer antes de las indicaciones de Pepe.

Mi cuerpo era el mismo, mi capacidad aeróbica también.

No había cambiado nada trascendental, pero una pequeña indicación mejoró mi resultado instantáneamente.

A veces, conocemos muy bien la teoría.

Quiero decir, todos sabemos respirar ¿no?

Pero cuando vamos a la práctica, a hacer un movimiento que no hemos hecho demasiadas veces en nuestra vida…

Podemos llegar a pasar por alto hasta lo más básico.

Como Marta, la consultora estratégica que le enviaba correos a su lista de contactos para agendar reuniones de venta y no entendía porqué no recibía ni una respuesta.

 

Conocía a sus clientes así que les hablaba de sus dolores, explicaba el problema y cómo ella tenía muuuuuuuchas soluciones para ese problema.

 

DEMASIADAS soluciones.

 

Intentaba explicar TODO lo que podía ofrecer en un solo correo.

Las personas caían en la paradoja de la decisión.

 

Nos sentimos incómodos cuando tenemos muchas opciones y esa incomodidad nos lleva a aplazar la decisión.

 

Igual que cuando estás decidiendo que mirar en Netflix, después de un rato te aburres y prefieres acostarte a dormir sin ver nada.

 

Así mismo, los leads de Marta se abrumaban y no se decidían a contactarla.

 

Un cambio tan simple como dividir esos temas en varios correos y darle a cada uno un objetivo específico, logró que todas las semanas generara llamadas de venta desde su lista.

O como Carla, que no entendía porqué no estaban comprando su curso online de gramática de inglés si era taaaan barato.

 

No se daba cuenta que el precio no tenía relación con lo que ofrecía.

 

Su oferta olía a desconfianza, a que “seguro me va a decir cuatro cosas que puedo ver en YouTube”.

 

Al cambiar el precio y la forma en que explicaba el resultado, se acercaba más a la realidad.

 

Era más creíble.

 

Al final, vendió todas las plazas antes de terminar el lanzamiento.

 

Igual que con los burpees, a veces una pequeña indicación puede ayudarte a mejorar tremendamente tus resultados.

 

Para eso creé la auditoría estratégica, para mirar tus textos comerciales con lupa y mostrarte cómo podrías sacarles más provecho.

-Vero, esto está interesante. Ahora cuéntame cómo funciona.

Bueno, la cosa va así:

Primero me envías un correo contándome lo que vendes y tus mayores retos de venta online. Conversaremos un poco para decidir en qué textos nos vamos a centrar.

Podrás enviarme tu embudo completo o los textos que más te preocupen (como tu web, tu landing de ventas, correos). Son ejemplos, cuando conversemos te ayudaré a definirlo.

Yo les analizo la sangre, los paso por los Rayos-X y les hago un diagnóstico completo.

Agendamos una reunión de 90 minutos en donde te cuento el diagnóstico del paciente y el tratamiento que tienes que aplicarle para que suene como cajita registradora más seguido.

Finalmente, después de nuestra reunión te acompañaré durante 30 días para que me hagas todas las preguntas que te surjan cuando estés aplicando los cambios, también podrás enviarme los nuevos                           textos para supervisar los cambios. Tendrás mi whatsapp personal                           para un contacto más directo.

Espera, espera…

¿Me estás diciendo que revisas mi caso personalmente, me entregas las recomendaciones de cambios y encima me acompañas por un mes para aplicar las correcciones?

Suena a que me vas cobrar un riñón o algo así.

Tranqui, no es necesario ningún riñón.

La auditoría estratégica de principio a fin cuesta 400 dólares.

 

Ni más ni menos.

Entiendo... Pero me queda la duda, ¿Cómo puedes asegurar que funcionará?

Esa es fácil.

NO PUEDO.

No  te conozco a ti, ni a tu negocio, no sé si pondrás en práctica lo que te diga o lo dejarás en un cajón.

 

O lo aplicarás “a tu manera”.

 

O tantas cosas que pueden influir en que veas o no un resultado al trabajar conmigo.

Lo que sí puedo garantizarte es lo siguiente:

Si en 30 días no has conseguido mejorar tus resultados después de aplicar lo que te indico en la auditoría, trabajaré contigo durante 30 días más sin ningún costo.

Es decir.

Si aplicaste todo lo que te indiqué.

Me enviaste todas las dudas que tenías sobre tus textos y tu sistema de ventas, lo aplicaste todo al pie de la letra.

Y aún así no ves ni una mejora en tus conversiones.

Volveré a revisar tu caso y trabajaré contigo 30 días más sin ningún costo.

Ahora te pregunto, ¿Cuánto te costaría contratar a un profesional de copywriting y marketing durante un mes para hacerle todas las consultas que quieras?

Si vives en el tercer mundo, digamos que unos 1200 dólares.

Si vives en un país decente, al menos el doble. (Al menos)

Yo te ofrezco esa misma disposición para que en un mes puedas mejorar tu proceso de venta.

Y si en un mes no mejora, pues que sean dos por el mismo precio 😉

Para agendar cualquiera de las dos modalidades, me escribes a hola@soyverogomez.com contándome tres cositas:

 

QUÉ vendes

PARA QUIÉN es eso que vendes

CUÁL es tu mayor problema o preocupación con tus textos de venta.

 

Conversaremos tu caso y decidiremos en qué textos nos vamos a enfocar.

 

Me los envías adjuntos.

 

Como te decía, aquí puedes enviarme tu embudo completo.

 

Desde tu anuncio/captación hasta tu página de ventas.

 

Si hay un texto que te preocupa especialmente, me lo dices.

 

Yo voy a leerlos y si veo que te puedo ayudar, te enviaré el enlace de pago y las opciones para agendar la sesión de revisión.

 

PERO

 

Si veo que los problemas van más allá del copy.

 

Que en realidad tu producto y tu audiencia son como el agua y el aceite, nunca podrían estar juntos.

 

O

 

Que los textos son inmejorables y tendría que hacer un análisis de datos diferente para entender por qué no están funcionando…

 

Te diré que esta auditoría no es lo que buscas.

 

Quizás hasta te pueda recomendar a otro profesional que te pueda ayudar.

Entonces, resumiendo:

  • Si has aplicado lo que sabes de copy y marketing, pero crees que aún puedes exprimir un poco más la naranja de las ventas.

  • Si cambiaste el lead magnet chorrocientas veces, pero casi nadie lo descarga, haciéndote pensar que en realidad esto de los embudos y los freebies no funciona.

  • Si sientes que cuando cuentas a qué te dedicas la gente se queda con cara de estar escuchando chino mandarín.

  • Si pusiste fotos en la web, las quitaste, escribiste mucho, escribiste poco, probaste la AIDA, la PAS, hasta te estrujaste el cerebro con la Sugarman, pero la agujita de las ventas sigue sin moverse como te gustaría. Puede ser un buen momento para pedir ayuda.

  • Si no te molesta que te marquen los errores con un lápiz rojo, porque quieres entender dónde está el origen de la falla para que deje de robarse tus ventas. Podría ser interesante tener a una maniática del copy pensando en una solución específica para tu negocio.

  • Si te gustaría que alguien que te acompañe mientras haces los cambios, porque entre la teoría y la práctica hay un abismo de diferencia. Podrías exprimir esos 30 días de soporte.

  • Si quieres aprender más de copy, psicología de ventas y marketing digital, pero aplicado a tu caso particular, a lo que específicamente te sirve a ti y a tu negocio…

Puedes escribirme a hola@soyverogomez.com

Conversamos, agendamos y dejamos calibrada tu maquinita de ventas.

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