El Nacimiento de una Marca

Boceto de cartel publicitario antiguo. Se muestran las caras de dos mujeres y globos de diálogos con las palabras "It's new"
Vintage advertising

Les encargaron el lanzamiento de una nueva marca, les ofrecieron 250.000 dólares por encargarse de ese lanzamiento.

 

Primero rechazaron la oferta, verás porqué en “La Precuela”

 

Después aceptaron, pero advirtieron que iban con todo.

 

Su intención era que esta nueva marca tomara una buena tajada del mercado gracias a la publicidad.

 

Y se pusieron manos a la obra.

 

Crearon una campaña de anuncios de cuatro piezas.

 

Se publicaría una pieza diaria en el mismo periódico a página completa.

 

El primer anuncio era la foto de una camello real junto con el titular:

Camellos.

Nada más.

 

Al día siguiente publicaron el segundo anuncio en los mismos periódicos.

 

Decía:

Los Camellos vienen.

Junto a la foto de un camello real.

 

Ni una explicación.

 

Día tres.

 

Mismos periódicos.

 

Publicaron:

Mañana habrá más Camellos en esta ciudad que en toda Asia y África juntas.

Junto a la misma foto del camello.

 

Sin explicaciones.

 

Piensa que esto fue en 1913 y el periódico era el medio de difusión popular.

 

Después de tres días seguidos tenían a las personas pensando:

 

“¿Porqué gastarían una página entera del periódico en decir que venían camellos?

¿Camellos en América?

Es una locura…

¿O quizás no?

Pero, ¿Más camellos que en África? ¿Cómo los van a traer?

¿Qué querrán decir?”

 

Habían alimentado uno de los deseos básicos del cerebro humano:

 

La necesidad de completar el rompecabezas.

 

Queremos unir las piezas, saber la respuesta.

 

Las personas estaban deseando saber que querían decir.

 

(a estas alturas me imagino que tú los entiendes).

 

Hasta que finalmente.

 

El cuarto día publicaron:

Los Camellos están aquí.

Para el fumador que fume cigarrillos de 5c, 10c, 15c, 20c o 25c:

El dinero de ningún hombre podrá comprar un cigarrillo más exquisito a ningún precio.

La alta calidad de tabaco mezclado por expertos que no muerde la lengua ni deja ese sabor a cigarrillo (sabes a lo que nos referimos).

Cada vez que compras otra marca, simplemente estás perdiendo dinero y placer.

20 cigarrillos por 10 centavos.

 

🤯🤯🤯

 

La curiosidad que habían creado.

 

La actitud de burla hacia otras marcas más caras y más baratas.



La complicidad del “sabes a qué nos referimos”.



La incitación a que estás perdiendo no solo dinero sino placer, PLACER…

 

¿Sabes lo que generó todo eso?

 

Que los curiosos que habían leído el periódico esos cuatro días fueran a comprar una cajetilla de Camel.

 

Como te decía, el presupuesto para esta campaña fue un cuarto de millón de dólares.

 

Y en menos de 5 años Camel ganó el 40% del mercado de tabaco norteamericano (20 billones de dólares en ventas), después de publicar exactamente la misma campaña en cada nueva ciudad en la que presentaban la marca.

 

Cuando la publicidad y el marketing se hacen bien.

 

Hacen ganar dinero de verdad.

 

Que no se te olvide eso en las próximas reuniones con tus creativos/agencia/quiénseaquepiensetusanuncios.

 

 

P.D.1: Esta campaña fue creada por la agencia N. W. Ayer & Son y estuvo a cargo de William M. Armistead (genio), quién primero rechazó el trabajo. En “La Precuela” te cuento porqué, hay algo muy importante que aprender allí.

P.D.2: Si tus campañas digitales (o en el medio que sea), no te están generando un retorno jugoso… Podrías sacar una que otra idea de lo que falla si te suscribes acá abajo: